Ante esto decimos:
Yo en algún momento sabía que esto y tu libertad
No son lo mismo, pero iba a pasar.
Vos y tu dios no entenderían
De la vida y del asesinato, como yo.
Yo no tengo uniforme azul
No podría jamás vestirme de asesino;
Vos ya sos y serás...
Y tu dios te lo permite.
Yo piquetero, pensante y subversivo
Revolucionario, no tengo nada que ocultar;
Vos no podés mirar a los ojos
A tus hijos y mentirles...
Yo puedo caminar por las calles
Con la frente y el pecho para delante
Vos sos un careta
Por asesino de la clase trabajadora.
Yo miro a los ojos a nuestros hijos
Y puedo llorar de alegría
Vos no tenés lágrimas
Ni alegrías para tus hijos.
A mi me toca llorar, sin jueces
Sin dios, que me ponga el hombro;
A vos te defiende hasta el hombro
Que debería tener yo... mis partes.
Yo no mataría por cobardes
Escarapelas ni sucio dinero;
Vos ya mataste por ilusas escarapelas
Y negro dinero.
Mi madre nunca llorará porque maté
O lástimé a un inocente;
Tu familia sabe y siempre sabrá que matás
Y mataste a la inocencia misma.
A mi me indigna la impunidad
Del poder que me rodea;
A vos te rodea el poder indigno
Con total impunidad.
A vos te apuntan los jueces
Y el inocente que ya no está;
A mi no me apuntan los inocentes
Ni los culpables.
Soy libre... y vos?
¡Ni olvido ni perdón!
¡Pocho Vive!
¡La lucha sigue!
BODEGÓN CULTURAL "CASA DE POCHO".